Ayer por la tarde, después de que mi hermana se fue, me quedé sola en casa, y como era de esperarse comencé a pensar en miles de cosas. De pronto Omar, un gran amigo de la Universidad, con el que he pasado los momentos más divertidos de mis soledades, me llamó. Es especial mi conexión con él, porque no se necesita más que el estar juntos para pasarla increíble, no es el tipo de “amigos” con los que sales o pasas la tarde porque te gustan o sabes que les gustas, no, es el tipo de amistad con el que puedes estar horas y horas hablando y riendo sin necesidad de tirarse el can.
Entonces, antes de que la tristeza me atrapara sonó el teléfono, él por ahora se encuentra fuera del país, pero eso no fue razón para no hacerse presente y como siempre lo logra, levantarme el ánimo hasta las nubes. Contesté el teléfono y del otro lado de la línea se escuchaba “Luz de día” de Enanitos verdes, cuando terminó la canción dijo “A poco no soy un amoooor? si fuera mujer me enamoraría de mi”.
Estuvimos platicando durante horas, y yo moría de la risa con todas sus ocurrencias. Él regresa la semana que entra y tenemos toda una agenda por cubrir. Ha inventado todo un cálculo astrológico super fumado en el que para el día de su regreso nuestros planetas regentes se alínean, y da como resultado la conjunción Libra-Piscis, por lo que el día que nos veremos de nuevo la semana entrante, ha sido declarado el día internacional del “kilo de huachinango” (por aquello de la balanza y el pez).
Además de que según él grabaremos un video que se llame “Más calcio y menos queratina” o lo que es lo mismo, sigues igual de dientona
y yo con menos pelo, con el paso de estos 10 años.
Me fui a dormir con una graaan sonrisa, y feliz de vivir estos momentos de luz que no me dejan caer.