Ayer hablé con su hermana, es una mujer a la que estimo mucho y en general a toda su familia, al final ellos no tuvieron la culpa de nada, y conmigo siempre fueron buenas personas y me compartieron el amor de una familia desde el principio. Me contó que él se molestó porque ella de pronto le habla de mi, ella se sacó mucho de onda por su actitud y reacción.
Después de eso a mi me dio como enojo, honestamente no me lastima que diga o haga, que tenga o deje de tener, que exista. Lo que si me puede molestar un poco es ver que hay gente como él que no madura, aún se defiende diciendo que él no tuvo la culpa de que nos separaramos… quién le preguntó si tenía la culpa? quién habla de culpas a estas alturas? solo él! Yo no puedo decir que es el responsable de nuestra separación, porque recuerdo perfectamente que fue una decisión tomada entre los dos, no se trata de decir “él tuvo la culpa, o fui yo la que se equivocó” NO!, sencillamente no podíamos estar juntos, y eso lo hablamos antes de terminar. Ambos llegamos a esa conclusión y yo me habia quedado muy tranquila de su reacción, de saber que todo lo que habíamos pasado servía de algo, de que al fin en su cabeza cabía la cordura y la aceptación, de poder cerrar ese ciclo sin rencores, ni CULPAS! Pero no, en realidad su madurez duró lo que un suspiro, ahora solo se limita a decir que no fue el que terminó, que no fue su culpa, y seguramente también dirá que él todo lo hizo bien…
A mi en realidad no me interesa saber qué es lo que piensa, dice o hace, hasta ayer me daba lo mismo si estaba o no, si lo veia o no, si me hablaban de él, ya nada me hacia sentir, pero me di cuenta que en realidad tampoco me ayuda seguir en contacto con sus hermanas y con los bebés. Ellas son muy lindas y las quiero mucho y de los niños qué puedo decir? son dos angelitos hermosos a los que adoro, pero no voy a cometer el mismo error del que tanto tiempo me quejé y que me hirió tanto durante toda mi relación con él, no continuré con un lazo que de alguna forma tenga que ver con él.
Una de las cosas que siempre me enojó y que en gran parte era la causa de nuestros problemas fue que nunca pudo cerrar el círculo de su relación aterior a mi, poniendo esa amistad por encima de todo, incluso de su amor por mi. Yo en este momento no tengo compromiso con alguien, pero antes de que eso suceda, debo cerrar los círculos que pueden causar dolor, no solo para mi, sino para ellos también, definitivamente yo no busco causarles problemas entre hermanos ni que él termine enojado con sus hermanas por mi causa.
Ayer fue el ultimo día que tuve contacto con su familia, hoy he borrado todos los datos, direcciones, teléfonos, correos, mensajes escritos, todo. Por mi bien y por el suyo.
Lamento mucho que siga con esa carga en su corazón, que no pueda al menos admitir que no hay culpables, que simplemente somos humanos y cometimos errores, pero hubo un momento de luz en el que pudimos aceptarlo aunque fuera doloroso, y a partir de ese momento de luz, dejar de aferrarnos a lo mismo y dejar que las cosas fluyeran. Haber adquirido la madurez de decir “no es falta de amor, no me voy porque no te quiera, me voy porque no quiero hacerte más infeliz de lo que nos hemos hecho ya, me voy porque te amo, y por encima de mi dolor quiero que seas feliz y serlo yo”. Yo se que no soy perfecta, y que seguramente hubo muchas cosas que pude haber hecho mejor, lo se, y por eso ahora mismo me esfuerzo todos los días por ser mejor, por ser más humilde, paciente, serena, sensata… Antes de seguir sabiendo de su vida, de si sufre o no, de si se cuida o enferma, prefiero lanzar todo esa carga al fondo del mar, dejar que se lo lleve la corriente y sentirme libre también de eso.
Jamás podría desearle algo malo, y lo sabe, porque él día que salí de su casa y de su vida me despedí con amor, dejé mis oraciones para que estuviera bien y el mensaje en el espejo con nada más que un te amo. No hay nada más que pueda decir de él, aun cuando después de separarnos me he enterado de miles de cosas que bien podrían servirme para odiarlo… pero eso no me sirve! No quiero odiarlo tampoco, es un peso demasiado grande que no estoy dispuesta a cargar, sencillamente le deseo lo mejor, que Dios lo bendiga y que le ayude a llenar de calor y paz su corazón y su mente.